
Sin embargo, la orientación de dichos imanes es en general arbitraria, y el efecto global se anula. Asimismo, si el material paramagnético se somete a la acción de un campo magnético inductor el campo magnético inducido en dicha sustancia se orienta en el sentido del campo magnético inductor.
Esta hace que una barra de material paramagnético suspendida libremente en el seno de un campo inductor se alinee con éste. El magnetismo inducido, aunque débil, es suficientemente intenso como para imponerse al efecto diamagnético.
Para comparar los tres tipos de magnetismo se emplea la razón entre el campo magnético inducido y el inductor.
Esta recibe el nombre de susceptibilidad, y su valor es de -10 ˉ5 para los materiales diamagnéticos, +10 ˉ3 para los paramagnéticos, y +10 3 para los ferromagnéticos, lo que nos da una idea de la intensidad de cada uno de los efectos.